Enanos en el Norte

Se dice que hay enanos en el norte. En lo alto de las Cumbres de Jotun, donde moran los Asklanders. Sus bastiones están ocultos por antiguas runas y sellados en sus fuertes de las montañas. Aislados del resto del mundo, amasan riquezas y crean artefactos maravillosos. Una de las historias más interesantes que he oído trataba sobre un bastión perdido. Un grupo de audaces enanos partió desde su hogar en la montaña con el fin de establecer una ruta comercial entre las Cumbres de Jotun y Avras. La expedición duró varios años, y cuando finalmente regresaron, no pudieron encontrar sus hogares. Destinados a vivir lo que quedara de sus vidas vagando los inhóspitos picos, los avergonzados enanos, se volvieron más desamparados y aislacionistas. Apenas mezclándose con su propia raza. Algunos, se dice, domaron a los gigantescos osos de las montañas y ahora los usan como monturas para facilitar su búsqueda del bastión perdido. Me crucé con uno de estos personajes en uno de mis viajes a las almenaras. Gorik Sangre de Oso era su nombre, y tan solo se comunicaba con gestos. Pero sus cansados ojos hablaban de un inmenso dolor y sufrimiento. No pude más que sentir lástima por él.